Preparación en pareja durante el embarazo

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Embarazo y parto.

Pepe y María van a ser Padres, como cualquier pareja primeriza, desconocen lo que se van a encontrar tras el nacimiento de su bebé.

A María le preocupa cómo será el Parto, y a Pepe le parece muy difícil ser Padre, aunque no sabe explicar sus motivos.

Las mujeres de la familia de María, le aconsejaron que mejor sería “una horita corta”, porque si tiene la mala suerte de que sea muy largo, como a sus predecesoras, no lo soportará; A su madre y abuela les parece que María tiene poco espíritu para soportar el parto, y que se derrumbará o desmayará a mitad del mismo. Le aconsejan anestesia e incluso cesárea, porque así no le supondrá ningún esfuerzo.

María está hecha un lío, no sabe lo que quiere, ni lo que es mejor para ella y su bebé. En lo que coincide con sus familiares es que es una persona miedosa, y no muy fuerte de carácter, con lo que cree que no lo aguantará.

Pepe, tuvo una infancia difícil, su padre no fue un buen referente en su familia, ya que estaba ausente la mayor parte del día; Y su madre, madre de 6 hijos, además de trabajar en el campo, cuidaba como podía de sus hijos para que a éstos no les faltase un plato de comida, lo cual era lo único que ella consideraba indispensable.

Padres-marzo-2013Pepe y María asistieron a sesiones en pareja para la preparación al nacimiento de su bebé.

Se informaron y formaron para afrontar el cambio de una manera efectiva, así como, también reflexionaron sobre cuestiones que nunca antes habían hablado.

María descubrió su esencia femenina, como parte de la naturaleza mamífera, y así empezó a confiar en sí misma, y en su instinto para parir. Se preparó para un parto tranquilo, con conciencia de cada parte del proceso, y sin miedo a sí misma. Sabía cuánto deseaba a su bebé y que haría todo lo que de ella dependiese para que todo fuese como tenía que ser.  Descubrió la fuerza y la energía en ella misma para ayudar a su bebé a nacer.

Aprendió  a respirar y a mantenerse concentrada en cada contracción, dejándose llevar por su instinto natural y salvaje. Y aceptaría ayuda si la necesitase, pero confiaba en ella misma y en sus capacidades. Ahora estaba segura de que quería un parto lo más natural posible porque esto beneficia a su bebé y a ella, para vivirlo plenamente, y para disfrutar del estado de Felicidad que le supondría sentir, escuchar, oler y ver nacer a su bebé.

Su pareja, Pepe, aprendió a apoyarla en sus decisiones, animándola a confiar en ella misma, y a no dejarse llevar por la imagen que sus familiares tenían de ella, ni por otras experiencias que no fuesen las propias.

Además Pepe, se dio cuenta de lo importante de estar juntos en éstos momentos cruciales, donde el bebé les aportaría un cambio y un acercamiento mayor de la pareja.

Pepe, ahora se siente más preparado para ser Padre, siente que la información de conocer el proceso del parto es crucial, así como la preparación psicológica para el cambio.

También, fue capaz de reflexionar, que la tarea de ser padre y madre y la de criar a su bebé, la pueden elegir entre ambos, decidiendo como quieren hacerlo, que aunque no será fácil, tampoco tiene que parecerse a la vivida en la propia infancia.

Descubrieron que para criar, es fundamental el contacto con el bebé, la expresión de emociones y cubrir sus necesidades básicas de apego y afectos, además de las fisiológicas.

 Dolores Rizo.

 

 

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