La técnica de Hipnosis

La hipnosis es una técnica con la que conseguimos un estado psico-fisiológico diferente al estado de vigilia normal. Dicho estado se caracteriza por una gran sugestionabilidad.

Durante la hipnosis no hay ningún tipo de pérdida involuntaria de control. Durante el estado hipnótico, el sujeto es dueño de sí mismo y no hace sino aquello que acepta hacer.

Tras utilizar la hipnosis, la persona realiza de forma automática los cambios y aprendizajes que el terapeuta ha inducido mediante la sugestión y el trance hipnótico. Estos cambios están fuera de la intención consciente, ya que se realizan de forma natural y espontánea, como si de un aprendizaje automatizado se tratase.

Las sugestiones terapéuticas son mensajes directos que emite el profesional que guía la hipnosis. Mensajes que la persona en trance acepta como reales y que producen en ella respuestas de carácter automático y no intencionado.

Las sugestiones y la sugestionabilidad del sujeto son componentes básicos de la hipnosis y miden la focalización de la atención en las palabras del profesional, así como la disociación del consciente y el subconsciente en nuestra actividad mental.

Para entrar en estado de hipnosis es fundamental que la persona quiera hacerlo. A partir de ahí, la sugestionabilidad puede entrenarse, ya que para que el cambio terapéutico bajo hipnosis sea posible es requisito fundamental “dejarse llevar”.