Dependencia Emocional

 Psicología y Salud

La Dependencia Emocional y afectiva, es la búsqueda imperiosa de la aprobación, valoración y afecto por parte de los demás, fundamentalmente, en familiares, parejas, hijos/as…

Con frecuencia se siente la necesidad de que los demás me atiendan, estén pendientes de mí…, junto con el miedo a la pérdida.

Por ello, en las relaciones se generan, de forma insatisfactoria, unos “Amarres” o dependencias, en torno a los cuales gira la vida de esas personas.

Ya no se es dueño de sí mismo, se vive en función de agradar a los demás; Con el fin, de asegurarse la aprobación y valoración por parte de éstos.

Se forman relaciones dependientes, bidireccionales, donde, por un lado, está la persona plenamente dependiente, y por otro de quien depende, que también hace su vida en función de las necesidades de la persona demandante, pendiente de cubrirlas por no verle sufrir; Todo ello con múltiples conflictos y falta de entendimiento.

En ningún caso, éstas relaciones aportan bienestar, ya que ninguna persona en ésta díada es feliz, ni plenamente autónomo en sus decisiones.

Y por otro, lado, por más que lo pretendamos, nadie puede cubrir las necesidades afectivas del otro/a, por sencillas que sean, ni tampoco nadie puede sentirse bien, cuando su inseguridad no le permite ser él/ella mismo/a.

El origen de la dependencia, la encontramos en la infancia.

Cuando crecemos con carencias afectivas y con baja autoestima, normalmente, desarrollamos una personalidad insegura y dependiente.

Cuando tomamos conciencia de ésas relaciones dependientes, es el momento de “Soltar amarres”, cortando las ataduras que hemos ido colocando a lo largo de la vida.

Descubriendo la “AUTO-DEPENDENCIA”, las capacidades propias y la satisfacción al comenzar a creer en uno/a mismo/a como una fuente de posibilidades inagotable para cubrir todas sus necesidades.

Cuando descubrimos esa “libertad y autonomía” emocional, paradójicamente, encontramos relaciones más plenas, más satisfactorias, de mayor entrega incondicional y con más demostraciones de afecto.

Dolores Rizo.

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